
Terminé un par de cosas y me acosté, cerré los ojos y al rato sentí tu suave cara apoyada en la mía, sentí tus brazos abrazando mi cintura, sentí tus pies paseando por mis piernas. Sentí tu respiración agitada, tus manos recorriendo suave e intensamente mi cuerpo. Sentí esa melodía, esa suave melodía al besarte y logré sentir la perfección de nuestro enlace. Te pedí que te quedaras pero me besaste, me hiciste abrir los ojos y ya no estabas . . Nunca estuviste. Cerré los ojos y volví a soñar con lo imposible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario