sábado, 27 de marzo de 2010


Sintió pena y dolor, de aquellos que te hacen creer que no podrás seguir. Dió las últimas palabras, el último beso, el último te quiero y se marchó.
Bajó las escaleras, se subió al metro y se arrepintió de un centenar de cosas, de no haberle escrito más cartas, de no haber tenido el valor para decir te amo, de no haberle hecho el amor más veces, de no acariciar y sentir su piel con más intensidad.

Entendió que era puro, marcó un par de números en el teléfono y le dijo que la amaba, que era lo más lindo que existía y que no quería hacerla sufrir.
Era un amor tan puro, tal lindo, tan lleno.. pero se acabó, se hizo polvo en aquel parque.

Hoy, después de un par de años, sigue preguntandose y arrepintiendose.

No hay comentarios:

Publicar un comentario